jueves, 12 de enero de 2012

For you...

This is for you.
My monday,tuesday,wednesday,thursday,friday,saturday and sunday... I´m learning so quickly!!!
You´re my star.
LU

viernes, 18 de noviembre de 2011

Lejos...

Lejos de casa.
Últimamente me acompaña la lluvia con demasiada frecuencia.
El chisporroteo de las gotas sobre las losetas del patio de mi hotel es casi mecánico... gota, gota, gota, gota...
No es buena para mi la combinación de lejanía, soledad y mal tiempo. Si a eso le unes cansancio y miles de horas de trabajo el cocktel es explosivo.
¿Qué me gustaría hacer ahora? ¿Dónde estar?
El tren de la imaginación es gratuito, con él puedes escapar a cualquier lugar, tiempo, momento de tu vida... o inventarlo.
Gota, gota, gota, gota... rail, rail, rail...

martes, 8 de noviembre de 2011

11...


No es la primera vez que mi madre me dice: "Hija, te ves hechas las mudanzas"... sí vuelvo a cambiar de casa.
No hace mucho tiempo, escribía en este blog un post a propósito de mi penúltimo cambio de morada, compartiendo con vosotros lo que significa para mi abrir las puertas de un nuevo hogar.
Mi nueva casa será la número 11.
11 veces he embalado y desembalado mi vida, he dejado atrás y empezado una nueva etapa, he devuelto y recibido llaves...todas y cada una de esas veces, se ha abierto una etapa en mi vida, algunas más ocuras que otras, pero no renuncio a ninguna de ellas, todas, a su manera, han sido especiales.
El primer piso donde viví guarda mis recuerdos de infancia. La imagen de mi padre, el largo pasillo al que le debo mi cicatriz en la barbilla, las meriendas con mi hermana sentadas en unos pequeños sillones de mimbre viendo pasar los coches cuatro pisos más abajo...
El apartamento que supuso la emancipación de mis padres me trae a mi mejor amiga, las hamburguesas con helado porque no había para más, la lejanía de los míos, la excitante experiencia de la independencia...
Dos casas más en la fría Castilla atesoran el aprendizaje profesional, una gran familia que me acogió como una hija más, las comidas con compañeros y el frío más intenso que jamás he sentido, pero sí, volvería con los ojos cerrados...
El campo siempre ha sido sinónimo de familia, lumbre y gente en casa, burros, sonrisas y felicidad...
De nuevo cierro una puerta para abrir otra.
He de decir que con un significado muy importante en este momento de mi vida.
Lo hago con ilusión, convencimiento y sabiendo que ésta vez no es una casa más, ha sido buscada, elegida, vivida y disfrutada.
Me llevo los aviones, las estrecheces, las horas delante de un ordenador con los míos, y muchas luces y sombras... parece mentira en una casa con sólo dos ventanas.
Como decía mi abuela: " Para atrás ni para tomar impulso" y lo que tengo delante es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, y que dure, lleno de luz...
¿Quién me regala un llavero?

viernes, 28 de octubre de 2011

Otoño...

Sentada, mirando por la ventana...
El día es gris, llueve, hace frío.
Pasa una señora parapetada en su paragüas,corre con sus piernecitas cortas, teme a las gotas como el agua al aceite caliente.
Soy de luz, de calor, de agua...el gris, el frío, las miles de mangas, me bloquean.
Dentro de poco tendré, como todos, menos horas de luz, menos horas de poder ver los riesgos que nos rodean sin radar de intuiciones, el mío anda averiado desde hace años.
He elegido una canción esta mañana, o mejor, ella me ha elegido a mí. Me levanté tarareándola. Aunque es algo triste es esperanzadora. Como cuando pillas una mentira, duele, pero libera.
Tomaré algo caliente...

jueves, 6 de octubre de 2011

Al torcer una esquina…


He sido testigo de algo de lo que no lo solemos ser. Qué pasa cuando alguien se marcha? De que hablan cuando no estamos presentes?
Caminaba delante de mí, por una calle de esta Valencia que me tiene adoptada, un grupo de chicas. Era inevitable seguir su conversación, tanto el resto de transeúntes como yo, no necesitábamos afinar demasiado el odio para ser partícipe de sus líos amorosos. Iba enfrascada en la lectura de un artículo sobre la vida de Steve Jobs, al que desde aquí vaya mi recuerdo, cuando se empezaron a despedir. Dos se pararon a pocos metros y el resto siguió.
Coincidió con el fin de mi lectura, la aparición de un contenedor de reciclaje de papel y mi afán de ser comprometida, que me paré para tirar la revista. En eso, que las dos amigas diseminadas del grupo pusieron literalmente a parir a una de las que se acababa de ir, “ no la aguanto”, “ya te digo”, “pero siempre igual con sus rollos”, “tía, tú se los sigues”, “ufff..., qué coñazo de verdad”… Imaginaos, ojiplática me quedé.
Seguí mi marcha y, mira tú por dónde, las dos amigas que se habían separado de las otras, estaban paradas en la esquina ¡¡poniendo a parir a las que acababan de dejar!!, “yo no sé para que le cuentas nada, siempre va de lista”, “es que se cree el centro del mundo, ella y sus consejitos”, “más tonta eres tú, será creída”…
Siempre he querido ver por un agujerito lo que dicen de mí, me encantaría poder ser invisible y participar de cómo sigue la conversación cuando me marcho, cómo me ponen a parir o lo que me alaban, seguro que estas últimas serían las menos.
Tengo que reconocer, que siempre me ha afectado mucho lo que la gente pensase de mí, quizá demasiado. Es algo que te hace vulnerable. También es cierto que, con el paso de los años, me va resbalando más y más lo que piensen aquellos que no me importan.
A día de hoy, no voy a negar que no me duele una mala mirada o un mal comentario de la generalidad, pero sí que se me pasa pronto.
Nunca mejor que ahora sé que los que quiero y me quieren saben lo que hay, y lo que venga de fuera de mi mundo, sea bueno o malo, le doy la importancia justa. Si es malo, ninguna, si es bueno, menos.
Quienes construyen vidas, amistades, trabajos o sueños en mentiras, al torcer una esquina, se pueden encontrar con la triste o aclaratoria realidad.

martes, 13 de septiembre de 2011

Su primera canción...

Desde que nació he ido disfrutando con ella cómo mi amor crece día a día.
Su mirada, su risa, cómo me reconoce, juega, canturrea...
Esta semana cumplirá 7 meses y es la niña de mis ojos.
Le encantan los sonidos, sus carcajadas son vitaminas para mi alma.
Pero hay algo muy curioso, ya ha elegido su primera canción. Le encanta, cada vez que se la canta su padre sonríe,se queda boba y disfruta. Va a ser una amante de la música, seguro.
La primera canción de mi sobrina Aitana es esta.
No ha elegido mal, porque a veces en la vida todo lo que hay que hacer es soñar.

martes, 7 de junio de 2011

Odiar...


Nunca he odiado a nadie, aunque sé que me odian a mi.
El odio es un sentimiento inútil, nos esclaviza, envenena y no nos deja actuar ni con racionalidad ni, muchas veces, con dignidad ni sentido común.
Hay quien odia por envidia, otros por cobardía, desengaño, celos, y los que me dan más miedo, los que odian sin tener motivos.
No hace mucho alguien me recordó que tengo enemigos, mi respuesta fue directamente proporcional a su mala leche, “tú también me odias? - le pregunté…. su respuesta: silencio… conclusión: sí, también me odiaba.
Recomiendo encarecidamente el artículo que este fin de semana escribe José Luis Ágreda en el País Semanal La ira nos esclaviza. Un análisis de cómo sentimientos tan negativos como el odio, el resentimiento o la ira pueden destrozar nuestra vida. Nos mantienen enganchados a personas o situaciones nocivas que no nos dejan seguir.
Nunca he odiado ni odiaré a nadie. Quien me dio motivos para hacerlo también me los dio en su día para amarlo. Hay que aprender de los distintos trances que nos plantea la vida.
Odiar es cobarde y fácil, perdonar es valiente y difícil.
Prefiero que me odien a odiar, prefiero perdonar a que tengan que perdonarme, prefiero gastar mi energía emocional en sentimientos positivos que carcomerme por dentro minuto a minuto de una manera irracional.
Acepto todos y cada uno de los errores que he cometido y por los que mis enemigos me odian. Pido perdón también por el daño que con ellos hice, lo siento. Libero de su ira a quien me quiso mal, deseó mi dolor o lo sigue haciendo. A los que tienen motivos, recordádmelos algún día, los que no los tienen, que los busquen.
Yo no odio a nadie, ¿no odiar hace que te odien más?
Perdono, libero y suelto…