Sentada, mirando por la ventana...
El día es gris, llueve, hace frío.
Pasa una señora parapetada en su paragüas,corre con sus piernecitas cortas, teme a las gotas como el agua al aceite caliente.
Soy de luz, de calor, de agua...el gris, el frío, las miles de mangas, me bloquean.
Dentro de poco tendré, como todos, menos horas de luz, menos horas de poder ver los riesgos que nos rodean sin radar de intuiciones, el mío anda averiado desde hace años.
He elegido una canción esta mañana, o mejor, ella me ha elegido a mí. Me levanté tarareándola. Aunque es algo triste es esperanzadora. Como cuando pillas una mentira, duele, pero libera.
Tomaré algo caliente...
viernes, 28 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Al torcer una esquina…

He sido testigo de algo de lo que no lo solemos ser. Qué pasa cuando alguien se marcha? De que hablan cuando no estamos presentes?
Caminaba delante de mí, por una calle de esta Valencia que me tiene adoptada, un grupo de chicas. Era inevitable seguir su conversación, tanto el resto de transeúntes como yo, no necesitábamos afinar demasiado el odio para ser partícipe de sus líos amorosos. Iba enfrascada en la lectura de un artículo sobre la vida de Steve Jobs, al que desde aquí vaya mi recuerdo, cuando se empezaron a despedir. Dos se pararon a pocos metros y el resto siguió.
Coincidió con el fin de mi lectura, la aparición de un contenedor de reciclaje de papel y mi afán de ser comprometida, que me paré para tirar la revista. En eso, que las dos amigas diseminadas del grupo pusieron literalmente a parir a una de las que se acababa de ir, “ no la aguanto”, “ya te digo”, “pero siempre igual con sus rollos”, “tía, tú se los sigues”, “ufff..., qué coñazo de verdad”… Imaginaos, ojiplática me quedé.
Seguí mi marcha y, mira tú por dónde, las dos amigas que se habían separado de las otras, estaban paradas en la esquina ¡¡poniendo a parir a las que acababan de dejar!!, “yo no sé para que le cuentas nada, siempre va de lista”, “es que se cree el centro del mundo, ella y sus consejitos”, “más tonta eres tú, será creída”…
Siempre he querido ver por un agujerito lo que dicen de mí, me encantaría poder ser invisible y participar de cómo sigue la conversación cuando me marcho, cómo me ponen a parir o lo que me alaban, seguro que estas últimas serían las menos.
Tengo que reconocer, que siempre me ha afectado mucho lo que la gente pensase de mí, quizá demasiado. Es algo que te hace vulnerable. También es cierto que, con el paso de los años, me va resbalando más y más lo que piensen aquellos que no me importan.
A día de hoy, no voy a negar que no me duele una mala mirada o un mal comentario de la generalidad, pero sí que se me pasa pronto.
Nunca mejor que ahora sé que los que quiero y me quieren saben lo que hay, y lo que venga de fuera de mi mundo, sea bueno o malo, le doy la importancia justa. Si es malo, ninguna, si es bueno, menos.
Quienes construyen vidas, amistades, trabajos o sueños en mentiras, al torcer una esquina, se pueden encontrar con la triste o aclaratoria realidad.
martes, 13 de septiembre de 2011
Su primera canción...
Desde que nació he ido disfrutando con ella cómo mi amor crece día a día.
Su mirada, su risa, cómo me reconoce, juega, canturrea...
Esta semana cumplirá 7 meses y es la niña de mis ojos.
Le encantan los sonidos, sus carcajadas son vitaminas para mi alma.
Pero hay algo muy curioso, ya ha elegido su primera canción. Le encanta, cada vez que se la canta su padre sonríe,se queda boba y disfruta. Va a ser una amante de la música, seguro.
La primera canción de mi sobrina Aitana es esta.
No ha elegido mal, porque a veces en la vida todo lo que hay que hacer es soñar.
Su mirada, su risa, cómo me reconoce, juega, canturrea...
Esta semana cumplirá 7 meses y es la niña de mis ojos.
Le encantan los sonidos, sus carcajadas son vitaminas para mi alma.
Pero hay algo muy curioso, ya ha elegido su primera canción. Le encanta, cada vez que se la canta su padre sonríe,se queda boba y disfruta. Va a ser una amante de la música, seguro.
La primera canción de mi sobrina Aitana es esta.
No ha elegido mal, porque a veces en la vida todo lo que hay que hacer es soñar.
martes, 7 de junio de 2011
Odiar...

Nunca he odiado a nadie, aunque sé que me odian a mi.
El odio es un sentimiento inútil, nos esclaviza, envenena y no nos deja actuar ni con racionalidad ni, muchas veces, con dignidad ni sentido común.
Hay quien odia por envidia, otros por cobardía, desengaño, celos, y los que me dan más miedo, los que odian sin tener motivos.
No hace mucho alguien me recordó que tengo enemigos, mi respuesta fue directamente proporcional a su mala leche, “tú también me odias? - le pregunté…. su respuesta: silencio… conclusión: sí, también me odiaba.
Recomiendo encarecidamente el artículo que este fin de semana escribe José Luis Ágreda en el País Semanal La ira nos esclaviza. Un análisis de cómo sentimientos tan negativos como el odio, el resentimiento o la ira pueden destrozar nuestra vida. Nos mantienen enganchados a personas o situaciones nocivas que no nos dejan seguir.
Nunca he odiado ni odiaré a nadie. Quien me dio motivos para hacerlo también me los dio en su día para amarlo. Hay que aprender de los distintos trances que nos plantea la vida.
Odiar es cobarde y fácil, perdonar es valiente y difícil.
Prefiero que me odien a odiar, prefiero perdonar a que tengan que perdonarme, prefiero gastar mi energía emocional en sentimientos positivos que carcomerme por dentro minuto a minuto de una manera irracional.
Acepto todos y cada uno de los errores que he cometido y por los que mis enemigos me odian. Pido perdón también por el daño que con ellos hice, lo siento. Libero de su ira a quien me quiso mal, deseó mi dolor o lo sigue haciendo. A los que tienen motivos, recordádmelos algún día, los que no los tienen, que los busquen.
Yo no odio a nadie, ¿no odiar hace que te odien más?
Perdono, libero y suelto…
miércoles, 1 de junio de 2011
Qué no daría yo...
Ha sido, es y será la más grande.
Hoy que se cumplen 5 años de su muerte, todavía sigo sin creérmelo. Con diferencia, la mejor voz que ha tenido la copla y el flamenco en nuestro país.
Enorme, portentosa,única...Rocío Jurado.
Cada vez que he tenido un desengaño amoroso me he despachado con una de sus canciones "Ese hombre"... pero hoy me decido por una de esas que me ponen el pelo de punta "Qué no daría yo"...
Porque todos, alguna vez en la vida, hemos querido retrasar las manillas del reloj y empezar de nuevo.
Porque todos, alguna vez en la vida, querríamos volver atrás
Porque todos, alguna vez en la vida, hemos dicho aquello de..."qué no daría yo"....
Hoy que se cumplen 5 años de su muerte, todavía sigo sin creérmelo. Con diferencia, la mejor voz que ha tenido la copla y el flamenco en nuestro país.
Enorme, portentosa,única...Rocío Jurado.
Cada vez que he tenido un desengaño amoroso me he despachado con una de sus canciones "Ese hombre"... pero hoy me decido por una de esas que me ponen el pelo de punta "Qué no daría yo"...
Porque todos, alguna vez en la vida, hemos querido retrasar las manillas del reloj y empezar de nuevo.
Porque todos, alguna vez en la vida, querríamos volver atrás
Porque todos, alguna vez en la vida, hemos dicho aquello de..."qué no daría yo"....
jueves, 26 de mayo de 2011
Ruinas... un año después
Hace un año, recién llegada del terremoto de Lorca, escribí este post. Hoy, que hace un año que la tierra tembló, lo rescato con todo mi cariño para todos los lorquinos que me he encontrado en estos 365 días... Alfonso, María, Maruja, Josefa,Víctor,Carmen y muy especialmente a Salvador, te llevo en el alma a ti y a tus dos hijos...
"Acabo de llegar de Lorca.
No fui cuando se produjo el terremoto, todo lo vi por televisión, y ha sido una de las experiencias emocionales más duras de mi vida.
Cuando lo pasamos mal creemos que nuestro dolor es el único y más grande, pero si eres testigo del dolor ajeno en circunstancias tan extremas, se te encoge el alma y te das cuenta de lo realmente importante.
Estuve con 50 familias a las que les daban 10 minutos para recoger todo lo que pudieran de sus casas. Tenían que entrar por ventanas y balcones porque las escaleras de acceso a sus viviendas eran impracticables o,simplemente, no existían. El primer mazazo, un aspa roja rodeada por un círculo en la fachada del inmueble. Me vino a la cabeza cómo marcaban las casas de los judíos en el holocausto nazi.
Toda la manzana de viviendas va a ser derribada,desaparecerá en pocos días llevándose consigo recuerdos, sueños y esperanzas.
Una anciana de más de 80 años espera junto a su nevera,lavadora y las bombonas de butano que alimentaban la cocina, a su lado, el colchón de la cama sobre un banco.Viuda, sola, con la mirada perdida...
Poco más allá, un hombre apoyado en un árbol con dos grandes bolsas. Le pregunto qué ha podido rescatar, "lo más importante", me dice, fotos, recuerdos y los juguetes de sus nietos. Sobresalen de los bolsones muñecas, vestiditos y libros de colorear...
Pero si hubo alguien que no olvidaré fue una mujer que esperaba en la cola de los que tenían todavía que entrar a sus viviendas. Agarraba fuertemente una bolsa flanqueada por sus dos hijos, un chico y una chica de apenas 20 años. No apartaba la mirada de la que había sido su casa, me hablaba de esperanza, resignación, cuando me contó que, además del brutal golpe que le dió la tierra cuando tembló, hacía dos días que había enterrado a su marido."Es un sueño, todavía no me creo que todo esto me esté pasando", no sabía qué decirle, ¿cómo consuelas a alguien que ha perdido al amor de su vida y su hogar en apenas unas semanas? Me sonrió, y me dijo "no queda otra que tirar pa´lante", su hijo tímidamente le puso el brazo en el hombro,se convirtió en su único pilar.
Me encontraba mal,sentía náuseas, nervios,ganas de llorar, empatizaba con su dolor, me imaginaba lo que tenían que estar pasando y cómo lo habría vivido yo. Pensaba en mi casa, que me está costando tanto pagar, en las ilusiones que deposité en ella, mis vivencias, recuerdos... tremendo.
Una mujer de mediana edad me cogió del brazo, "chica, la vida puede cambiarte en segundos" me dijo, y era verdad, la vida es la mayor caja de sorpresas.
Me vino un recuerdo a la cabeza, pocos días antes de darme la trombosis tuve un pensamiento en ese sentido. Volvía del periódico, estaba pasando por el aeropuerto, como todos los días, a las seis y media de la tarde. Misma hora, mismo recorrido, todos los días igual... lo recuerdo nítidamente, pensé, no sé cómo la gente dice que le cambia la vida de un plumazo, la mía es monótona, todos los días lo mismo... pocos días después mi vida giró como nunca antes lo había hecho.
Disfrutemos mientras seamos afortunados, afrontemos la vida con ilusión minimizando los problemas aunque sean importantes, seamos fuertes ante la adversidad, luchemos por ser felices, seamos valientes... porque todo se puede convertir en ruinas en sólo 5 segundos."
No fui cuando se produjo el terremoto, todo lo vi por televisión, y ha sido una de las experiencias emocionales más duras de mi vida.
Cuando lo pasamos mal creemos que nuestro dolor es el único y más grande, pero si eres testigo del dolor ajeno en circunstancias tan extremas, se te encoge el alma y te das cuenta de lo realmente importante.
Estuve con 50 familias a las que les daban 10 minutos para recoger todo lo que pudieran de sus casas. Tenían que entrar por ventanas y balcones porque las escaleras de acceso a sus viviendas eran impracticables o,simplemente, no existían. El primer mazazo, un aspa roja rodeada por un círculo en la fachada del inmueble. Me vino a la cabeza cómo marcaban las casas de los judíos en el holocausto nazi.
Toda la manzana de viviendas va a ser derribada,desaparecerá en pocos días llevándose consigo recuerdos, sueños y esperanzas.
Una anciana de más de 80 años espera junto a su nevera,lavadora y las bombonas de butano que alimentaban la cocina, a su lado, el colchón de la cama sobre un banco.Viuda, sola, con la mirada perdida...
Poco más allá, un hombre apoyado en un árbol con dos grandes bolsas. Le pregunto qué ha podido rescatar, "lo más importante", me dice, fotos, recuerdos y los juguetes de sus nietos. Sobresalen de los bolsones muñecas, vestiditos y libros de colorear...
Pero si hubo alguien que no olvidaré fue una mujer que esperaba en la cola de los que tenían todavía que entrar a sus viviendas. Agarraba fuertemente una bolsa flanqueada por sus dos hijos, un chico y una chica de apenas 20 años. No apartaba la mirada de la que había sido su casa, me hablaba de esperanza, resignación, cuando me contó que, además del brutal golpe que le dió la tierra cuando tembló, hacía dos días que había enterrado a su marido."Es un sueño, todavía no me creo que todo esto me esté pasando", no sabía qué decirle, ¿cómo consuelas a alguien que ha perdido al amor de su vida y su hogar en apenas unas semanas? Me sonrió, y me dijo "no queda otra que tirar pa´lante", su hijo tímidamente le puso el brazo en el hombro,se convirtió en su único pilar.
Me encontraba mal,sentía náuseas, nervios,ganas de llorar, empatizaba con su dolor, me imaginaba lo que tenían que estar pasando y cómo lo habría vivido yo. Pensaba en mi casa, que me está costando tanto pagar, en las ilusiones que deposité en ella, mis vivencias, recuerdos... tremendo.
Una mujer de mediana edad me cogió del brazo, "chica, la vida puede cambiarte en segundos" me dijo, y era verdad, la vida es la mayor caja de sorpresas.
Me vino un recuerdo a la cabeza, pocos días antes de darme la trombosis tuve un pensamiento en ese sentido. Volvía del periódico, estaba pasando por el aeropuerto, como todos los días, a las seis y media de la tarde. Misma hora, mismo recorrido, todos los días igual... lo recuerdo nítidamente, pensé, no sé cómo la gente dice que le cambia la vida de un plumazo, la mía es monótona, todos los días lo mismo... pocos días después mi vida giró como nunca antes lo había hecho.
Disfrutemos mientras seamos afortunados, afrontemos la vida con ilusión minimizando los problemas aunque sean importantes, seamos fuertes ante la adversidad, luchemos por ser felices, seamos valientes... porque todo se puede convertir en ruinas en sólo 5 segundos."
jueves, 19 de mayo de 2011
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